En plena cuenta atrás para el verano, un exceso de ímpetu deportivo puede ser contraproducente y provocar lesiones: te enseñamos a evitarlo

La práctica del deporte es uno de los hábitos más sanos que una persona puede incorporar a su rutina. El ejercicio moderado, frecuente y constante tiene múltiples beneficios para la salud, tanto física como mental: ayuda a perder loskilos de mása las personas con sobrepeso, mejora la forma y reduce niveles de estrés o depresión. Las lesiones deportivas, como podrían ser una rotura fibrilar o un desgarro muscular, son un bache en el camino que puede resultar ser tan molesto como doloroso pero que, con los cuidados pertinentes, es posible evitar.
Las lesiones suelen producirse por dos factores diferentes. El primero, la sobrecarga: hacer ejercicio es bueno en su justa medida, pero llevar el cuerpo al límite de la fatiga con demasiada frecuencia es poco recomendable. Por otro lado, una falta de alimentación o hidratación. Lo que consumamos antes de hacer deporte proporcionará al cuerpo la energía necesaria para rendir, por lo que es necesario mantener unos niveles mínimos.
En el deporte, como en los coches, el motor de nuestro cuerpo necesita gasolina, pero sólo de aquella que hará movimiento. Darnos un banquete antes de hacer ejercicio puede no ser una buena idea, como sí lo sería alimentar nuestro organismo con aquellos nutrientes que va a necesitar: desde la farmacia se puede hacer los aportes necesarios para potenciar el rendimiento, minimizar las opciones de lesión y evitar el incordio de las agujetas una vez terminemos la sesión.

Hay productos que ofrecen una solución integral para el rendimiento deportivo, además de dotar de mayor fuerza a los cartílagos y asentar el funcionamiento muscular: menor riesgo de lesión, mejor recuperación y fiabilidad total. Para personas con problemas de anemia o que pasen por fases de cierta debilidad, los complejos vitamínicos pueden ser un buen aporte extra para que el cuerpo disponga de las vitaminas y minerales que necesita para realizar la actividad deportiva.
Además de la prevención anterior a la práctica de ejercicio, un correcto tratamiento de contracturas e inflamaciones puede evitar que pequeñas dolencias vayan a más y se transformen en algo grave. Las bolsas de frío-calorson buenas opciones ya que permiten dar al músculo aquello que necesita en cada momento, lo que sumado a una adecuada suplementación, el descanso necesario y las dosis justas de desgaste optimizará los resultados del deporte y los beneficios que supone.
Opiniones de nuestros clientes
Recibe nuestras novedades