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Cómo cuidarte después de sufrir un infarto

sufrir un infarto

Después de vivir una experiencia tan dolorosa, cuando sufres un infarto lo primero que se desea es que no vuelva a ocurrir. Probablemente tu médico te haya dado recomendaciones sobre cómo cuidarte, pero los sabios consejos nunca están de más. Los malos hábitos alimenticios, el tabaco, la falta de ejercicio y las situaciones de alto estrés se deben acabar definitivamente.

Existen programas de rehabilitación cardíaca adaptados a las necesidades particulares. Cumplir con los requisitos de este programa es importante, pero no olvides que, pasado ese plazo supervisado por profesionales, es crucial continuar con un modo de vida saludable permanentemente, y eso es lo que más cuesta.

El nivel de exigencia de las siguientes recomendaciones dependerá de la magnitud del ataque cardíaco que se ha padecido, las condiciones físicas, así como la propia capacidad de recuperación de cada uno, pero aun así hay que ser exigentes y priorizar la calidad de vida por encima de todo.

Ya en otro post dábamos algunas recomendaciones para evitar un infarto, ahora te diremos lo que debes después de sufrir uno.

Cómo cuidarse después de un infarto:

  1. En primer lugar, sólo el hecho de volver a casa tras el ingreso en el hospital puede ser difícil y despertar muchos sentimientos. Trata de ser positivo y tómate las cosas con calma. Se trata de retomar tu vida diaria con normalidad y paulatinamente. El hecho de evitar los pensamientos negativos es importante para no caer en depresión, que suele ir de la mano al padecer estos ataques.

 

  1. Intenta evitar las situaciones que te provoquen ansiedad y canaliza esa energía en algo positivo. Está comprobado que el estrés es un factor de riesgo para los cardiópatas, por lo que es importante aprender a controlar las emociones y preocupaciones.

 

  1. Vigila la tensión arterial. Realiza controles rutinarios. En otro post te dábamos las claves de cómo hacerlo.

 

  1. Haz una dieta baja en grasas, sal y azúcares refinados. Deberás despedirte por completo de los alimentos fritos y grasos. Un nutricionista podría asesorarte.

 

  1. Evita levantar objetos pesados. Incluso en las tareas del hogar podrías requerir ayuda.

 

  1. Realiza ejercicio moderadamente en la medida en que tu médico te lo aconseje para mantener el peso adecuado y fortalecer la salud del corazón. El ejercicio ayudará a tener más capacidad pulmonar y a que el sistema circulatorio funcione como corresponde. Las caminatas y la natación son muy recomendables. Del mismo modo, el médico te recomendará cuándo incorporarte al trabajo.

 

  1. Es de vital importancia descansar, dormir mucho y tomarse de 30 a 60 minutos de relajación todas las tardes durante las primeras cuatro-seis semanas.

 

  1. Conviene esperar un mes para retomar la vida sexual habitual, ya que debes controlar la frecuencia cardiaca, respiratoria y la presión arterial.

 

  1. No ingieras nada de alcohol durante las dos primeras semanas. Después, el vino, por ejemplo, es bueno tomarlo en una copa diaria para ayudar a las arterias a dilatarse.

 

  1. Deja de fumar. Ni siquiera te permitas ser fumador pasivo.

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